Encarná a un sobreviviente de las Tierras Podridas. Soulgrave te pone en la piel de alguien que decidió no huir: un explorador, un cazador de reliquias, un fugitivo de la podredumbre. Y te da todo lo necesario para empezar a jugar en minutos, gracias a un sistema que corre sobre D8, fácil de aprender y con pocas reglas para memorizar antes de sentarte a la mesa.
La creación de personaje usa una hoja interactiva que te arma tu personaje en pocos clics, con un abanico de razas increíbles y opciones de personalización que hacen que ningún sobreviviente sea igual a otro. Pero todos, sin excepción, cargan con la marca de la podredumbre, la corrupción que devora este mundo, con la que cada uno va a tener que aprender a convivir partida tras partida.
Simple para arrancar, profundo para quedarte.
Qué lo hace diferente
- Sistema D8 — fácil de aprender, rápido en la mesa.
- Aspectos — habilidades y rasgos concretos que definen qué sabe hacer tu personaje, más allá de sus atributos.
- Razas increíbles — un abanico de opciones que hace que ningún sobreviviente sea igual a otro.
- La podredumbre — todo personaje carga con la corrupción del mundo, y cómo la enfrentás forma parte de la partida.
Explorá las Tierras Podridas
Leer másLas Tierras Podridas fueron, alguna vez, un territorio próspero. Hoy, algo se pudre bajo la superficie — una corrupción sin nombre que se filtra en la tierra, en las bestias, en la gente. Quienes se aventuran más allá de los últimos asentamientos hablan de criaturas deformadas, ruinas que no deberían explorarse, y un silencio que pesa más de lo normal.
Lugares destacados
8 Razas Jugables
Leer másEn Soulgrave no hay un único tipo de héroe. Ocho razas habitan (o sobreviven en) las Tierras Podridas, cada una con su propia relación con la podredumbre, sus rasgos mecánicos y su lugar en el mundo. Elegir tu raza no es solo elegir estadísticas — es elegir cómo el mundo te va a mirar.
Criaturas de las Tierras Podridas
Leer másNo todo lo que se mueve en las Tierras Podridas fue siempre un monstruo. Algunos alguna vez fueron personas. Otros, animales. Algunos, incluso, plantas, antes de que la podredumbre los alcanzara y decidiera que ya no lo serían más.
La corrupción no crea de la nada: rehace. Toma lo que encuentra y lo dobla hasta que ya no se reconoce a sí mismo. Algunas criaturas conservan un eco de lo que fueron. Otras son puro error, combinaciones que no deberían existir y que sin embargo caminan, vuelan o esperan enterradas bajo el barro. Nadie que se aventura más allá de los muros de Levandor sabe con certeza qué se va a encontrar, y esa incertidumbre es, quizás, lo más peligroso de todo.
Qué te vas a encontrar
- Aberraciones — combinaciones imposibles que la podredumbre fusionó sin lógica ni límite.
- Espectros — lo que queda cuando ni la muerte alcanza para terminar algo.
- Bestias — animales de otros mundos, transformados por la corrupción de este.
- Vegetación — raíces, hongos y zarzas que absorbieron suficiente podredumbre para moverse.