Nadie llega a las Tierras Podridas por casualidad, y nadie llega igual. Cada personaje trae consigo el cuerpo y la historia del pueblo que lo formó antes de cruzar el portal: su biología, sus reflejos, la forma en que la Podredumbre se le aferra a la carne. Elegir raza no es solo elegir una apariencia. Es elegir con qué herramientas se enfrenta este mundo, y qué pool de Aspectos queda disponible para construir el personaje.
Las ocho razas jugables vienen de tres mundos de origen distintos, cada uno con su propio clima y su propia lógica de supervivencia.
Edrath
El único de los tres mundos habitado por humanos, y el más parecido en apariencia a algo reconocible. Pero esa familiaridad esconde una sociedad rígidamente estratificada, con ciudades que crecieron sobre siglos de jerarquía y control. No todos los que vivieron en Edrath vivieron igual: algunos gobernaron desde arriba, otros sobrevivieron en los márgenes, ocultos entre las grietas del sistema. El portal no distinguió entre unos y otros al momento de arrastrarlos a las Tierras Podridas, pero esa historia previa sigue marcando cómo se relacionan entre sí del otro lado.
Kragh
Un mundo de costas salvajes y montañas escarpadas, donde el clima no perdona y el territorio se disputa a la fuerza. Sus tormentas azotan la costa durante meses enteros y sus bosques crecen densos y hostiles, tanto que en algunas zonas la vegetación reacciona al contacto. No es un lugar donde se sobrevive por suerte: se sobrevive por fuerza, por instinto o por saber exactamente cuándo desaparecer. Los pueblos de Kragh cargan esa dureza en el cuerpo, y llegaron a las Tierras Podridas con ella intacta.
Sahraem
Un mundo de desierto interminable, roca partida por el sol y escasez constante. El agua se mide, se guarda y se defiende. Bajo la superficie hay tanto o más mundo que sobre ella: túneles, cámaras y ciudades enteras excavadas para escapar del calor. Sahraem no premia la velocidad sino la paciencia, la memoria y la capacidad de construir algo que dure en un lugar que parece decidido a borrarlo todo. Sus pueblos son los más resistentes y los más metódicos de los tres mundos.
Una raza, un camino distinto
Ninguna raza es mejor que otra. Cada una define un estilo de juego propio a través de sus Aspectos de Combate y de Habilidad, y una relación distinta con la Podredumbre: algunas la resisten mejor, otras directamente mutan con ella. Elegir raza es elegir el primer paso de esa historia.