Lo que acecha más allá de las murallas de Levandor no encaja en una sola categoría. Espectros, aberraciones, bestias corrompidas, humanoides desesperados y vegetación que aprendió a cazar: todos comparten el mismo origen. La Podredumbre no crea de la nada, rehace. Toma lo que encuentra y lo dobla hasta que ya no se reconoce a sí mismo.
Bestiario de Soulgrave