Quiénes son

Los Thaelori provienen de Kragh, el mismo mundo que los Drakar y los Skirath, aunque su relación con el entorno es completamente distinta a la de ambos. A diferencia de otras razas, sus cuerpos siguen transformándose durante toda su existencia. Con el paso de los años la piel se vuelve corteza, las venas se convierten en raíces y partes del cuerpo terminan fusionándose con madera viva. Los Thaelori absorben la esencia del lugar donde viven, y para el resto de las razas de Kragh son algo así como los guardianes del bosque: defensores de un equilibrio que entienden mejor que nadie.

En las Tierras Podridas esa misma capacidad de absorción se convirtió en una maldición. Muchos Thaelori mayores muestran señales de Podredumbre en su propia carne, deformados por hongos, raíces negras o madera corrupta, porque su cuerpo absorbe la corrupción del entorno con la misma facilidad con la que absorbía la vida de Kragh. A diferencia de los Drakar, que suelen cruzar el portal exiliados o buscando una muerte digna, muchos Thaelori cruzan por decisión propia y deliberada: para estudiar la podredumbre de cerca, para enfrentarla de frente, o para redimirse cuando algo salió mal del otro lado.

Cómo pelean

Un Thaelori pelea primero con lo que trae del bosque. Golpea con sus propias extremidades como si fueran armas, más peso que técnica, y conoce el entorno natural lo suficiente como para curar heridas con nada más que musgo, corteza y paciencia, o desaparecer entre la vegetación cuando no quiere ser visto. Los más jóvenes o menos expuestos a la corrupción todavía pelean así, apoyados en su cuerpo y en su conexión con la tierra.

Los que absorbieron demasiada Podredumbre pelean distinto, y ya no del todo por elección. Raíces negras que brotan de las articulaciones e inmovilizan al enemigo, esporas que aturden, corteza corrupta que endurece la piel como una armadura que nadie eligió tener, zarcillos que brotan de la espalda. Cada una de esas mutaciones es un paso más hacia algo que ya no es del todo Thaelori, y quien las usa lo sabe. Pelear así es aceptar que el cuerpo sigue cambiando, y que esta vez el cambio no lo elige la naturaleza sino la corrupción.

Jugá un Thaelori si querés...

  • Pelear con tu propio cuerpo, más planta que persona a medida que pasa el tiempo.
  • Interpretar una transformación constante, algo que cambia de verdad con cada nivel.
  • Cargar mutaciones visibles y el precio que eso significa frente al resto del mundo.
  • Ser alguien que eligió venir a las Tierras Podridas a estudiar o enfrentar la corrupción, no a escapar de ella.
  • Curar y sobrevivir con lo que da la tierra, antes que con magia o acero.

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