Quiénes son
Los Skirath provienen de Kragh, el mismo mundo que los Drakar y los Thaelori, aunque su camino fue muy distinto al de ambos. Son un pueblo numeroso de pequeña estatura, alado, conocido por su agilidad, su ingenio y su capacidad para sobrevivir en los entornos más hostiles del bosque. Sus alas de insecto no les dan un vuelo largo, pero sí vuelos cortos y rápidos, suficientes para esquivar, desplazarse entre obstáculos o lanzarse sobre una presa antes de que reaccione.
A diferencia de los Drakar y los Thaelori, que cruzan el Portal de Kragh por decisión propia (buscando una muerte digna o enfrentando la corrupción de frente), los Skirath rara vez eligen cruzar. Suelen ser arrojados por otras razas como castigo, y llegan a un mundo nuevo sin haberlo pedido, igual que casi todos los que terminan ahí. En las Tierras Podridas se ganaron fama de excelentes exploradores, cazadores y mensajeros, capaces de moverse por lugares donde otras razas apenas pueden avanzar, y de sobrevivir en los rincones más bajos y peligrosos de Levandor con la misma naturalidad con la que sobrevivían en la selva de Kragh.
Cómo pelean
Un Skirath no busca el golpe perfecto: busca el primer corte, y después el segundo, y el tercero, hasta que el enemigo ya no puede seguirle el ritmo. Cada ataque exitoso genera una carga de corte que se acumula y se puede gastar después para rematar, para inmovilizar una extremidad o para golpear a todos los enemigos alrededor de una sola vez. Son rápidos antes que fuertes, atacan con destreza más que con músculo, y muchos complementan ese estilo con arco o con la misma esgrima precisa que comparten con Eldorianos y Grubbits.
Fuera del cuerpo a cuerpo confían en algo más difícil de explicar: la suerte. La usan para esquivar, para redirigir un golpe que iba a matarlos, para escapar de un combate sin recibir un ataque de despedida, o incluso para dormir a un enemigo con el polvo que sueltan sus propias alas. Un Skirath que pelea bien no es el que más aguanta, es el que nunca termina donde el enemigo lo esperaba.
Jugá un Skirath si querés...
- Pelear rápido, sumando cortes chicos hasta que el enemigo ya no puede seguirte el ritmo.
- Confiar en la suerte tanto como en el filo, y que a veces te salve la vida.
- Interpretar a alguien que nunca eligió estar acá, arrojado como castigo por otra raza.
- Moverte donde otras razas no llegan, entre ramas, techos o los rincones más bajos de Levandor.